FIDACAM | Los falsos autónomos, los precarios del siglo XXI
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Los falsos autónomos, los precarios del siglo XXI

El virus de los falsos autónomos, lejos de ser eliminado se reproduce con sus mil variantes por todos los sectores de la economía española. Es el triunfo de la precariedad y la impune explotación, las empresas más insolidarias y codiciosas se sirven de una reglamentación ambigua en el mundo laboral para, ahorrándose los costes que suponen las cotizaciones sociales, sacar ventaja y competir con instrumentos delictivos, mientras que aquellos que sigue las reglas se ven abocados a perder competitividad, es lamentable y descorazonador que el fraude le esté ganando la batalla a la honradez.

Se calcula que en España hay más de 225.000 trabajadores en situación de falsos autónomos. En este desolado panorama es de agradecer que el Gobierno se plantee ahora tipificar ese delito e incluirlo en la Ley de Presupuestos Generales del Estado de 2019, creando una infracción específica para luchar contra esa práctica fraudulenta y penalice duramente el “falso encuadramiento” de trabajadores en un régimen que no les corresponde. Ahora que la base mínima de los autónomos estará por debajo de la de los trabajadores asalariados esas empresas delictivas ya están buscando los resquicios para servirse de la figura de los falsos autónomos que reemplace a sus asalariados.

Los riders de la falsa economía colaborativa, los cofistas de CEPSA, los falsos del sector cárnico, el fraude en el sector de la mensajería y el reparto…, los cientos de miles que trabajan en interminables jornadas por 900 euros y menos, sin apenas días de descanso, donde la conciliación familiar es un sueño y disfrutar de vacaciones de Navidad o verano es una inalcanzable utopía.

Por todo ello, FIDACAM solicita al Gobierno que declare la guerra al fraude por el bien de la economía real y de la igualdad de oportunidades. Se necesitan nuevas leyes laborales y que la Inspección de Trabajo redoble sus controles para que el trabajo se regule de forma justa y conveniente para todos.

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