FIDACAM | Del ágora a Internet
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Del ágora a Internet

El comercio minorista pasa por uno de los peores momentos de su historia reciente, constatándose los últimos meses unos datos poco optimistas, la curva sigue en descenso continuo, los comercios unilocalizados han registrado una caída interanual de las ventas de -3,6%. En estas fechas de noviembre estamos metidos de lleno en el boom de los descuentos con el panorama a la vista del Black Friday, Cyber Monday o Single Day, y más inventos de este tipo, que tendrá la consecuencia para el pequeño comercio en una bajada de los márgenes y en un mes de diciembre flojo de ventas, ya que el 33% de los españoles compra los regalos de Navidad en este mes, según datos del estudio europeo “Tendencias de consumo en Navidad” de eBay. Además, el mismo estudio afirma que un 89% de los españoles comprará sus regalos de Navidad desde dispositivos electrónicos.

FIDACAM considera que la repercusión de este fenómeno y la desregularización es muy negativa para el comercio y el consumidor. En la época de rebajas, este desorden se nota más drásticamente y es en enero particularmente cuando el pequeño comercio siente el zarpazo de su bajada de ventas, situación que obliga al cierre de numerosos pequeños comercios asfixiados por una realidad que parece imparable si no se ataja, si no se legisla ordenando los periodos de rebajas y la venta con descuentos que utiliza publicidad engañosa  valiéndose, incluso, hasta de la no aplicación de impuestos como por ejemplo el IVA.

El pequeño comercio humaniza las ciudades, dinamiza la economía local, permitiendo a muchos vecinos ganarse la vida dignamente. En un pueblo o barrio con tejido comercial, las calles son más seguras. En definitiva, nuestros legisladores deberían decir claramente qué tipo de sociedad quieren diseñar con la ruina del pequeño comercio y los consumidores deberían responder si les gusta esa sociedad que viene cuando desaparezca el pequeño comercio. La desregularización del mercado atenta contra la propia libertad que se proclama defender, condicionando a la sociedad a los intereses de las grandes compañías que se acentúa más en la época de rebajas

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